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Un puente entre religiones Una carta abierta al Islam: Parte 1

¿Qué tiene que decir el judaísmo sobre el Islam?

El 7 de octubre de 2023, Hamás atacó a los ciudadanos de Israel. Más de 1.200 niños, mujeres y ancianos, judíos y personas de todas las religiones fueron brutalmente asesinados, cientos fueron llevados cautivos y algunos asesinados en cautiverio. Este ataque fue llevado a cabo por un movimiento islámico que actúa en nombre del Islam. Este hecho debería llevarnos a reflexionar más profundamente sobre la relación entre el judaísmo y el Islam en el presente y, más importante aún, en el futuro. Ante este brutal ataque, la nación judía ha decidido luchar para defenderse y se ha embarcado en una misión para destruir a Hamás.

¿Es el Islam capaz de avanzar hacia una meta espiritual que impida tales atrocidades en el futuro? La respuesta debe buscarse entre las principales autoridades religiosas islámicas.

Esta cuestión se ha vuelto más destacada hoy, principalmente porque el momento actual de la historia árabe es único. Por primera vez, un Estado judío soberano surgió de nuevo en una tierra que había sido parte del mundo musulmán durante un período significativo (Dar al-Islam). Esta situación ha engendrado relaciones complejas entre judíos y árabes en la tierra de Israel y en todo el Medio Oriente.

Poco se ha escrito a lo largo de los siglos explorando la visión que la tradición judía tiene del Islam. Esta literatura existe, tanto en el ámbito filosófico como en el de la ley judía, pero en su mayor parte está dispersa en la literatura rabínica y es difícil encontrarla concentrada en una sola fuente. Además, pocas autoridades rabínicas han estudiado el Islam en profundidad.

En esta carta llenaré este vacío. No tengo ninguna intención de ignorar o distorsionar los problemas entre el judaísmo y el Islam. Aún así, escribo a los líderes religiosos islámicos con la esperanza de que contribuyan a nuestro entendimiento mutuo y promuevan relaciones más pacíficas entre los hijos de Abraham: los descendientes de Israel y los descendientes de Ismael.

El estatus del Islam en el judaísmo

El estatus del Islam en la literatura filosófica y halájica (legal) judía es un tema que pocos se toman el tiempo de estudiar en profundidad, tanto entre los eruditos judíos como islámicos.

Debemos abordar esto desde múltiples facetas: en la parte 1 de la carta, discutiré los puntos en común entre el judaísmo y el Islam y los puntos de discordia. En la segunda parte, abordaré el estatus del profeta Mahoma, el potencial de acción común entre el Islam y el judaísmo como religiones estrictamente monoteístas, los pasos que el Islam debe tomar desde la perspectiva del judaísmo para permitir dicha cooperación, el futuro de las relaciones entre los Estado de Israel y el mundo musulmán, la relevancia de las siete leyes de Noe para los musulmanes y la contribución potencial del judaísmo al Islam.

Puntos en común entre el Islam y el judaísmo

  • El Islam y el judaísmo coinciden en la creencia monoteísta (que Dios es Uno), la negación de la corporalidad de Dios y el rechazo de la idolatría. El gran erudito judío Maimónides escribió que el monoteísmo de los hijos de Ismael es un “monoteísmo puro, sin defecto”, es decir, sin componentes paganos. El judaísmo reconoce que el Islam adora a un Dios, a pesar de las diferencias en la comprensión del significado de esta unidad, y este reconocimiento tiene implicaciones prácticas. Una de ellas es que, si bien la ley judía prohíbe a un judío entrar en un lugar de adoración de ídolos,en cambio, si permite la entrada a una mezquita. Todos los rabinos aceptan esto, incluido yo mismo. No tenemos ningún deseo de convertir a los musulmanes al judaísmo ni de matarlos o subyugarlos.
  • Desde la perspectiva del judaísmo, todas las personas están obligadas a aceptar y cumplir los siete mandamientos que Dios dio a toda la humanidad, a los que la tradición judía se refiere como “Las Siete Leyes Noájidas”. Estas leyes son: la prohibición de la idolatría, la prohibición de maldecir a Dios, la prohibición del asesinato, la prohibición de la desviación sexual, la prohibición del robo, la prohibición de comer carne arrancada de un animal vivo y la obligación positiva de establecer tribunales de justicia y un sistema penal. El Islam acepta estos mandamientos en principio y, por lo tanto, el judaísmo puede aceptar al Islam como una religión hermana y, de hecho, ambos somos descendientes de Abraham. Al mismo tiempo, el Islam aún no ha afirmado claramente que estos principios sean obligatorios para con los no-musulmanes y esta ambigüedad ha sido una mancha en el Islam a lo largo de su historia, expresada una vez más por los acontecimientos del 7 de octubre.
  • Dios no ha ordenado a los judíos que conviertan a los no judíos, sino que acepten sólo a aquellos que deseen unirse al pueblo judío por iniciativa propia. Por el contrario, el Islam aspira a imponer su dominio en el mundo entero. El judaísmo considera totalmente ilegítimo el uso de la violencia para promover la difusión de la fe. Sin embargo, desde una perspectiva judía, la intención original del Islam podría expresarse potencialmente en la fase inicial de Abraham, en la que construyó un movimiento por el monoteísmo ético, reuniendo a decenas de miles de seguidores antes de que se le ordenara fundar una organización particular.

​ ● Dios le ordenó al pueblo de Israel 613 mandamientos, más allá de las siete leyes de Noé. Los 613 mandamientos fueron dados como parte del pacto que Dios hizo con el pueblo de Israel, para que sirviera como modelo de nación santa para toda la humanidad y santidad colectiva. Los hijos de Ismael fueron bendecidos con fertilidad y abundancia para cumplir la misión de difundir la adoración del Dios verdadero a todas las personas como individuos. En otras palabras, a los hijos de Ismael se les asignó el papel de difundir el conocimiento del Dios Único y sus mandamientos éticos a un número más significativo de personas, mientras que a los hijos de Isaac y Jacob se les asignó el papel de fundar un modelo de santidad colectiva, basado en el pacto con Dios de hacer de ellos un “reino de sacerdotes y una nación santa”, para que sirva de modelo a emular para toda la humanidad.

  • Para el judaísmo, la aparición de una nueva religión que reconoce la unidad de Dios y las leyes de Noe fue motivo de gran celebración, y se pudieron encontrar muchas expresiones de afinidad en el período inicial del Islam, a pesar de los difíciles y violentos conflictos de aquellos días.
  • A la luz de la crisis de valores en muchas sociedades de nuestros tiempos, la cooperación entre los hijos de Israel y los hijos de Ismael podría traer grandes bendiciones al mundo y promover la creencia en la unidad de Dios y sus mandamientos éticos.

Puntos de desacuerdo entre el judaísmo y el Islam

Además de los puntos en común antes mencionados, existen muchos puntos importantes de desacuerdo entre el judaísmo y el Islam. Nos centraremos aquí sólo en los puntos principales y fundamentales y no en los periféricos.

  • El primer punto de discordia es la afirmación del Islam de que la Torá Mosaica ha sido anulada y que incluso los judíos están llamados a aceptar el Islam. Para el judaísmo, la Torá Mosaica es eterna. Incluso si Dios envía profetas adicionales después de Moisés, e incluso si los envía a otras naciones, la Torá sigue siendo válida, ya que representa la palabra de Dios y corresponde a todos los judíos. Asimismo, hay que afirmar que según el judaísmo los mandamientos de la Torá mosaica no incumben a los musulmanes.
  • El segundo punto de discordia es la afirmación del Islam de que los judíos han corrompido las Sagradas Escrituras y borrado, por así decirlo, las predicciones de la venida de Mahoma. Esta afirmación no se hace de forma generalizada, sino que se refiere principalmente a cualquier contradicción entre la Torá y el Corán. Muchas de las historias de la Biblia hebrea y de la tradición judía se encuentran en el Corán, que los musulmanes aceptan como verdadero.
  • El tercer punto de controversia, más relevante hoy, es la promesa de Dios de que el pueblo judío regresará a su tierra y establecerá un estado.
  • El Islam sostiene que debe difundir su fe a toda la humanidad, por la fuerza si es necesario. El judaísmo rechaza el uso de la violencia como herramienta para difundir su fe.

Por tanto, para que el Islam sea verdaderamente aceptado por el judaísmo como religión legítima para todos los pueblos, es necesario acordar tres puntos:

  1. El reconocimiento del Islam como religión paralela al judaísmo y no como sustituta y que la profecía de Mahoma no ha llegado a invalidar la Torá Mosaica.
  2. El reconocimiento de que la Torá es la palabra de Dios que lleva un mensaje a toda la humanidad. Esto requiere abandonar la acusación de corrupción (Tahrif), para que el judaísmo sea reconocido como la religión a partir de la cual se desarrolló el Islam.
  3. El reconocimiento de la promesa divina de que el pueblo judío regresará a su patria histórica y gobernará en ella, como dice explícitamente el Corán.

 

Supongamos que los líderes religiosos islámicos desearan construir un puente entre los creyentes en el Dios Único. En ese caso, deben estar dispuestos a escuchar lo que el judaísmo tiene que decir sobre cuestiones esenciales adicionales, entre ellas: el estatus de Mahoma, la contribución potencial del judaísmo al mundo de la fe islámica y más. Abordaré estos temas en la parte 2 de esta carta abierta.

Con deseos de paz,

Rabino Uri Cherki

Presidente de las instituciones Brit Olam

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