Noticias Destacadas
Inicio / Artículos / Janucá – Circuncisión, victoria militar y el milagro de la jarra de aceite

Janucá – Circuncisión, victoria militar y el milagro de la jarra de aceite

Janucá – Circuncisión, victoria militar y el milagro de la jarra de aceite

-Por el Rabino Uri Sherki (traducido del hebreo)

 

Cuando los gentiles decretaron la prohibición de la circuncisión, nuestros padres continuaron circuncidando en secreto a sus hijos arriesgando sus vidas. El Talmud dice que era costumbre encender una vela en la ventana para informar a los judíos que se realizaría un Brit Mila (circuncisión) en próximo día en esa misma casa, sin un anuncio público. Se podría decir que, encendían una vela la noche que naciera el bebé y en la segunda noche dos velas y así sucesivamente hasta el octavo día. Y así, cuando el decreto fue anulado por la victoria de la casa Hasmonea, se creó la costumbre de encender velas en recuerdo del decreto, como se suele comer Maror (hiervas amargas) en la noche de Pesaj (Pascua) para recordar la esclavitud. Esta costumbre es la que los sabios adoptaran en su momento, de encender velas de Janucá. En esto hay también una explicación para la halajá especial, por la cual se decreta la necesidad de la bendición de las velas incluso para aquellos que solo ven la vela de Janucá (aunque no la encienda el efectivamente) , ya que desde el principio esta costumbre comenzó para quien ve esta vela y no para quien la enciende.  Este proceso es consistente con la naturaleza de Janucá que comenzó con el despertar espontáneo del pueblo para ser redimido.

Meguilat Ta’anit (El Rollo del ayuno) contiene una larga lista de YOM TOV (Fiestas) practicados en los días del Segundo Templo, casi todos asociados con las victorias de la Casa Hasmonea. Dado que el estado Hasmoneo fue anulado y fuimos exiliados, el Talmud declara en el Tratado de Rosh Hashaná que ha sido anulada La Meguilát Ta’anit y por lo tanto anuló sus fiestas. Según esto, también era apropiado cancelar la festividad de Janucá, pero desde que se conoció e hizo público el milagro, la mayor parte del pueblo no la cancelaron. Se puso al descubierto entonces, que Janucá era una fiesta que tenía el poder de durar solo unos doscientos años, el tiempo desde el regreso del reino a Israel hasta la destrucción del segundo Templo, y… ¡se realizó un milagro en esta fiesta! Janucá se celebra para siempre y su la luz continúa hasta el día de hoy! De verdad como el milagro de la jarra de aceite.

 

Acerca de Centro Mundial Noájida

Nuestros objetivos: Difundir el mensaje de la Torá al mundo no judío. Actuar centralizando toda la actividad en nuestra sede en Jerusalén, en relación con los noájidas en todo el mundo. Servir como un centro de recursos de información y asesoramiento acerca de los principios y prácticas religiosas. Ayudar a establecer comunidades de noájidas en todo el mundo y brindarles apoyo. Establecer un vínculo entre el mundo no-judío y la tradición judía y los rabinos, incluyendo el reconocimiento formal de los Noájidas por las instituciones religiosas y nacionales del pueblo judío.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: