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JESED (La benevolencia) y DIN (el juicio) – Parashat Va’iera

JESED (La benevolencia) y DIN (el juicio)

– Parashat Va’iera

-Por el Rav Uri Sherki (traducido del hebreo)

En la parashá de esta semana, Va’iera, se presenta una nueva etapa en la vida del gigante entre los gigantes: Abraham Avinu. Hasta ahora hemos conocido a Abraham como quien proclama en nombre del Señor. El SEÑOR era a los ojos de Abraham, el Creador, Él es quien da la vida. Y entonces, es natural que el atributo moral por el cual Dios se revela según el método de Abraham es precisamente el atributo de JESED (la Benevolencia), grado en el cual se renuncia a uno mismo por el bien de los demás. En nuestra Parashá Va’iera, Abraham aprende durante todo el relato, desde el principio de la parashá hasta el final, a un nuevo atributo en el servicio de Dios, que hasta entonces le parecía extraño, este es el atributo de DIN (El juicio). Es decir, el encuentro con lo divino a través de lo que se merece no por gracia, sino por derecho, dando cuenta y justificación por lo que uno recibe. Este es el atributo de nuestro patriarca Isaac.

Todo esto parecen estar insinuado en las palabras de nuestros Sabios (Talmud Babel- Tratado Brajot 26), Abraham fue quien estableció la oración de la mañana (Shajarit) e Isaac quien estableció la oración de la tarde (Minja). Al amanecer una persona recibe la vida como un regalo. Aún no ha hecho nada para ganarse esta vida. La experiencia del amanecer, del comienzo del día, es la experiencia del atributo de JESED (la Benevolencia). Lo que difiere en gran manera de la experiencia de la oración de la tarde, donde se vive el momento en que tengo que dar cuenta de lo que recibí durante el día, es la experiencia del atributo de DIN (El juicio). Este nuevo nivel es tan alto que, como cualquier cambio en el mundo, nos lleva a reir. Se sabe que la risa aparece cuando hay un cambio, cuando algo inesperado sucede. Por lo tanto, cuando se le anuncia a Sarah que va a tener a un hijo, a Isaac, se ríe. El cambio es tan grande, en el concepto del servicio del Señor, que es necesario que cause un choque, una fuerte sacudida a la conciencia.

Este nuevo nivel que surge en el mundo, también le enseña a Abraham que el liderazgo del Creador es también hacer justicia con los malvados. Y es por esto que en esa misma ocasión, El Creador le enseña que hará justicia a la gente de Sodoma y Gomorra. Y es conocida la discusión:

Los hombres se levantaron de allí, y contemplaron en dirección a Sodoma, mientras Abraham caminaba junto a ellos, acompañándolos.Y dijo El Eterno: «¿Habré de ocultarle a Abraham lo que hago,ahora que Abraham ciertamente ha de convertirse en una gran y poderosa nación, y todas las naciones del mundo se bendecirán en él? Pues lo he amado, porque él ordena a sus hijos y a su familia que sigan el camino de El Eterno, haciendo caridad y justicia, para que El Eterno traiga sobre Abraham aquello de lo que le había hablado».Y El Eterno dijo: «Como ha crecido tanto el clamor de Sodoma y Gomorra, y como su pecado es gravísimo,descenderé ahora y veré: si actúan según el clamor que Me ha llegado, los destruiré. Y si no, lo sabré». Los hombres se fueron de allí en dirección a Sodoma, mientras que Abraham siguió de pie ante El Eterno.Abraham se adelantó y dijo: «¿Acaso destruirás también a los justos, junto con los malvados? Suponiendo que existan cincuenta justos en la ciudad ¿acaso destruirías el lugar, en vez de salvarlo por los cincuenta justos que hay en su interior? Sería un sacrilegio que Tú hicieras tal cosa, matando al justo junto con los malvados; pues así el justo serán como los malvados. ¡Sería un sacrilegio! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no hará justicia?». Dijo El Eterno: «Si encuentro en Sodoma cincuenta justos en toda la ciudad, perdonaré a todo el lugar por ellos». Abraham respondió y dijo: «He aquí que me permití hablar con Mi Señor, si bien no soy más que polvo y cenizas. ¿Qué ocurrirá si a los cincuenta justos les faltan cinco? ¿Destruirías la ciudad a causa de los cinco?». Y Él dijo: «No la destruiré si encuentro cuarenta y cinco».Y continuó hablando con Él, y le dijo: «¿Tal vez se encuentren cuarenta?» Y Él dijo: «No actuaré por los cuarenta».Y él dijo: «Que mi Señor no se enoje y hablaré: ¿Qué ocurrirá si se hallan treinta?». Y Él dijo: «No actuaré si encuentro treinta».Y él dijo: «He aquí que me he permitido hablar con mi Señor: ¿Qué ocurrirá si se hallan veinte?». Y Él dijo: «No destruiré por los veinte». Y él dijo: «Que mi Señor no se enoje, y hablaré una sola vez más: ¿Qué ocurrirá si se hallan diez?». Y Él dijo: «No destruiré por los diez».Cuando El Eterno terminó de hablar con Abraham Se alejó, y Abraham regresó a su lugar.” (Bereshit – Genesis 18: 16-33)

Lo cual muestra las deliberaciones de Abraham. ¿Como es posible aceptar esto? ¿Que Dios hará justicia con su criaturas que El mismo ha creado? Y Abraham debe aprender que la verdad moral exige que también, luego del atributo de JESED (la Benevolencia), tenga lugar el atributo de DIN (El juicio).

Así se explica también las dos historias adyacentes que vemos luego: la expulsión del hijo de la sirvienta (Ishmael), cuya conducta era indigna de la casa de Abraham  y por lo tanto tuvo que ser expulsado de su hogar, a pesar de que esto le fue muy penoso a Abraham , como esta escrito: ” Le dijo a Abraham: «¡Echa a esta esclava con su hijo, pues el hijo de esa esclava no heredará junto con mi hijo, con Itzjak (Isaac)!».El asunto perturbaba mucho a Abraham, por su hijo.” (Bereshit -Génesis 21: 10-11), Di-s le enseñó que es imposible que haya perfección de la presencia divina en el mundo, de la totalidad del nombre del SEÑOR, sin el atributo de JESED (la Benevolencia) junto al atributo de DIN (El juicio). Y a partir de esto, la critica que se le hace a Abraham por las concesiones a Abimelec, rey de los filisteos, cuando hizo una alianza con él, a pesar de que no lo merecía.

El punto máximo de la prueba a la cual es sometido Abraham, de experimentar el atributo de DIN (El juicio), aparece al final de las parashá.  Como está escrito:  ” Y fue después de estos hechos que Dios puso a prueba a Abraham, y le dijo: «Abraham», y él respondió: «Heme aquí».” (Bereshit -Génesis 22: 1). La experiencia del sacrificio de Isaac es la prueba extrema, el atributo de DIN (El juicio) de manera absoluta: debo pagar el precio de mi propia existencia. Y el precio de la propia existencia del hombre, es el hombre mismo.

Y así Isaac, que era un justo del atributo de DIN, no era esta petición tan difícil a sus ojos. Por eso la escritura dice: “ Dios puso a prueba a Abraham “cuando pareciera que la escritura debería haber dicho al menos “ Dios puso a prueba a Abraham e Isaac’. o “ Dios puso a prueba a Isaac’. Pero para Isaac, nuestro padre, el cumplir con esto y poder hacer frente al rigor del DIN (juicio) no era realmente una prueba (el desde ya estaba dispuesto). Después de todo, esa era su propia naturaleza, esa era su forma de servicio de Dios. Lo cual no es el caso de Abraham , nuestro padre, para el esto era incomprensible, así que tuvo que pasar esta prueba de aprender el atributo de DIN (El juicio).

Durante su ascenso al Monte Moriah, Isaac le dice a Abraham su padre: ” Y Abraham tomó la leña para la ofrenda y la colocó sobre Itzjak (Isaac), su hijo. Tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y los dos anduvieron juntos. Entonces Itzjak (Isaac) le habló a su padre Abraham y dijo: «Padre» ,Y él dijo: «Heme aquí, hijo mío».,Y él dijo: «Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda Y Abraham dijo: «Dios conseguirá por Sí Mismo el cordero para la ofrenda, hijo mío». Y los dos anduvieron juntos.” (Bereshit -Génesis 22: 6-8).

Y aquí preguntamos cuál es la novedad de estas cosas. Pero la intención de la Torá es destacar que Isaac, nuestro padre, dueño del atributo del DIN, dijo: “ le habló a su padre Abraham y dijo: «Padre» “, reconociendo que su padre, dueño del atributo de JESED, es su progenitor, y por lo tanto Abraham, contesta: “Heme aquí, hijo mío” reconociendo ahora su conexión con el atributo del Juicio, como su propio hijo. Y al hacerlo está escrito: “ Y los dos anduvieron juntos ” . Precisamente es esta disposición, la de adjuntar la medida del Din (Rigor) y la medida de Jesed (Bondad), lo que da lugar a la posibilidad de la aparición de Jacob nuestro padre, a través de nuestra madre Rebecca, anunciado al final de la parasha, lo cual finalmente da la vida a todo Israel, y no el Rigor ,Dios no lo quiera,  sino a la misericordia completa.

 

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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