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“Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza” – Parashat Bereshit (Génesis)

Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza – Parashat Bereshit (Génesis)

-Por el Rav Uri Sherki (traducido del hebreo)

“Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza” (Genesis 1:26).

Hay muchas interpretaciones sobre este enigmático verso, en el cual se habla en número plural, “nuestra” imagen y “nuestra” semejanza. Debemos tener en cuenta que el trasfondo de esta declaración es el fracaso de la tierra en crear al hombre.

Hay un midrash que lee este verso como si fuera en tiempo pasado (“Hemos hecho al hombre a nuestra imagen…”). Aquí se traen para entender este asunto una lista interesante de socios de Dios en la creación del hombre: Los Ángeles. Y es por esto que el verso no es en singular sino en plural, y Dios les propone a los Ángeles crear juntos al hombre.

¿Quiénes son estos ángeles? El Midrash nos relata esto: El primer ángel -La Caridad (Bondad), el segundo – La Verdad, el tercero – LA Justicia y el cuarto – La Paz. Por lo general, los nombres de los ángeles son un poco diferentes: Mijael, Gabriel, etc. – Y de repente los ángeles tienen nombres de valores! ¿Cuál es el significado que el Todopoderoso se dirige a los valores para poder crear al hombre?

Cuando Dios se propone crear al hombre, está refiriéndose a la criatura que tiene por fundamento ​​ realizar esos valores. Hacer y promover La caridad (Bondad), La verdad, La justicia y La paz. Pero hay aquí una contradicción interna, debido a que no se puede realizar al mismo tiempo La caridad (Bondad) y La verdad, no se pueden hacer de una misma vez La justicia y La paz. Ya que estos valores son en gran parte opuestos unos a otros.

Y realmente el Midrash nos muestra la oposición y confrontación de estos valores en el momento de responder a esta solicitud de Dios. Este escrito de esta manera: ” La Caridad (Bondad) dijo: Si debemos crear al hombre porque hace caridad. La Verdad dijo: No debemos crear al hombre porque está lleno de falsedad. La Justicia dijo: Si debemos crear al hombre porque actúa de forma justa, y La Paz dijo: No debemos crear al hombre porque genera peleas “.

El Midrash cuenta que los ángeles comenzaron a discutir entre ellos hasta que de golpe pararon, para darse cuenta que el hombre ya había sido creado. Y preguntaron: ¿Qué es? El Todopoderoso les contesto: “Hemos hecho al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza”. Es decir, ya está hecho y ustedes ya no necesitan interferir. A los Ángeles no les gustó y comenzaron nuevamente a pelear, y especialmente enojado el ángel de La Verdad. El Todopoderoso tomó a la Verdad y la arrojó a la tierra, como esta escrito: “Y el ejército será entregado al cuerno junto con el sacrificio continuo a causa de la transgresión; La Verdad arrojará por tierra y hará su voluntad y prosperará. “(Daniel 8:12)

Los ángeles entonces dijeron: ¡como puede ser! ¿Qué has hecho con tu sello? (La Verdad es considerada por la tradición como el sello divino) ¡Sin la Verdad, no hay criterio para los valores! Y entonces Dios ordeno que suba la Verdad de la tierra, como esta escrito: ” La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirara desde los cielos. “(Salmos 85:12)

Es decir, los valores supremos suponían que la creación del hombre es imposible. No se puede hacer Caridad y seguir la Verdad de una misma vez, no es posible hacer Justicia y al mismo tiempo La Paz, pero lo que sí es posible, es hacerlo durante el tiempo, de forma paulatina. Y esto, los valores absolutos – no lo pueden reconocer.

El tiempo otorga la posibilidad de que las cosas sucedan de a poco, en diferentes etapas a través de un proceso, de forma que es posible alcanzar una síntesis dialéctica.

Es decir, habrá un momento en que la paz reinará, un momento en que reinará la justicia, un tiempo en que regirá la caridad, hasta que al final de la historia humana “La verdad brotará de la tierra “. La frase que utiliza el verbo “brotar”, que significa crecimiento en etapas, supone la posibilidad del tiempo.

Esto nos explica por qué la moral del judaísmo se construye, en contraste con los otros métodos morales, basándose en la unidad e integración de valores. Mientras que, por ejemplo, encontramos que el cristianismo cree que la Caridad (Bondad/ Amor) debería gobernar el mundo, por otro lado, que el islam cree que el grado de la Justicia (El rigor) debería gobernar el mundo. Encontramos también un método como el del budismo u otros misticismos orientales que hablan de una espiritualidad extrema, delegando por completo lo material, para la realización del hombre, vemos en el judaísmo que a través de la integración del conjunto de valores se va vislumbrando la tendencia divina y la forma moral ideal.

Entonces, ¿Qué significa realmente la expresión en plural de : “a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza “?

Significa en nombre de todos los valores en conjunto, el hombre fue creado. Esta posición de gran optimismo sostiene, que a través de la creencia en la capacidad del hombre, siguiendo la forma de la nación de Israel, es posible alcanzar una moral perfecta la cual incluye todos los valores.

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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