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Recompensa y Castigo – Parashat Beha’aloteja
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Recompensa y Castigo – Parashat Beha’aloteja

LAS RAÍCES DE LA FE – Principios Básicos de la Filosofía Judía

Recompensa y Castigo

– por Rabino Uri Sherki, Machon Meir, Rabino de la Congregación Beit Yehuda, Jerusalén 

¿Puede nuestra relación con el Creador ser comparada con una lista de gastos de un almacén, relacionada con un mecanismo para cobrar deudas? El sistema entero de recompensa y castigo en la Torá, que Rabí Yosef Elbo considera como uno de los tres fundamentos principales del judaísmo (ver su libro “Tratado de los Ikarim”), es una fuente de dificultad para cualquier persona que realmente busca un apego ideal en el Camino a Di-s. La idea de recompensa y castigo parece disminuir al Creador e instarnos a realizar nuestros trabajos para recibir una recompensa. Sin embargo, por definición, esta es una forma de realizar las mitzvot (preceptos) que no es “Le Shema” (orientada a la verdad esencial), y por lo tanto está en un nivel relativamente bajo. Debido a esta dificultad, Rabeinu Yeshayah Halevi Horwitz, que era sensible a este punto, nos explica en su libro “Shenai Luchot Habrit” (SHELAH), donde describe el tercer principio: “Apegarse a Di-s “, como alternativa al principio de “recompensa y castigo”. Él nos enseña que el apego a Di-s es el verdadero objetivo del sistema de compensación.

Sin embargo, debemos señalar que el término que los sabios usaron para describir el principio de Fe, sobre la compensacion no es “recompensa y castigo”, sino más bien “medida por medida” (Tratado de Sanhedrin 90a). O en una versión extensa de esto: “El hombre es medido de la misma manera que mide a los demás” [Mishna Sotta 1: 7]. Esto significa que lo que vemos no es realmente un castigo externo o una recompensa por el acto, sino que nuestras acciones incluyen dentro de sí mismas las consecuencias, de la misma manera que nuestra mano se moja cuando la ponemos en el agua o es quemada por una llama. Este es el significado profundo de la declaración, “La recompensa de una mitzvá es una mitzva” [Tratado de Avot 4: 2].

El hombre mismo es un recipiente, un medidor, que mide el contenido de su propia vida, al que puede llenar o dejarlo carente. Por lo tanto, aunque en general la cualidad de ceder a los demás es buena, alguien que dice: “El Santo, bendito sea, es indulgente con el pueblo, se verá obligado a ser permisivo con su vida misma” [Tratado de Bava ​​Kama 50a]. Al final, no es el Santo, Bendito sea, quien da la recompensa a una persona, sino que la persona se provee su propia recompensa. (Ver el libro Nefesh Hajaim, Sección 1, Capítulo 12). Ese es el significado de la declaración en la Mishna: “Todas tus acciones están registradas en un libro” [Tratado de Avot 1: 2]. La persona misma es el libro donde se registran todas sus acciones.

Todo esto significa que el dilema del mal que le sucede a una persona justa no puede ser resuelto dentro del marco de “Si sigues Mis decretos” [libro Vayikra(Levitico) 26: 3]. Ésta es de hecho solamente una de las dimensiones de la dirección divina, que el Ramjal (Rav Moshe Jaim Luzzato) llama la “Conducción de la justicia” en comparación con la ” Conducción de la unicidad” (véase libro “Da’at Tevunot”). Este último abarca una amplia consideración de los objetivos de la historia humana.

Puede muy bien suceder que cuando una persona justa sufre no es debido a un pecado específico, sino más bien que necesita modificar su identidad para estar mejor integrado a los cambios históricos que tienen lugar durante su época. Esto es lo que le sucedió a Job, que debió sufrir a pesar de su absoluta rectitud, cuando llegó el momento de sumarse a un tipo diferente de Justos, al estilo de justicia de Abraham (ver Tratado de  Baba Batra 15b). La necesidad interna de cambio en una persona, es quien convoca las vicisitudes y experiencias, que pueden moldear de nuevo y renovar la personalidad. Como han escrito nuestros sabios, “El sufrimiento limpia el cuerpo (su identidad) entero del hombre ” [Tratado de Berachot 5a].

Fuente: "LAS RAÍCES DE LA FE: Principios Básicos de la Filosofía Judía" - una columna quincenal en Shabbat B'Shabbato (Instituto Zomet). Véase: http://www.zomet.org.il/eng - Beha'alotecha 5777, número 1676.

 

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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