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Parashat Ekev – Haftara

Parashat Ekev – Haftara

Isaías 49

(14 – 26)

Promesa de salvación

Pero Sion dijo: El SEÑOR me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí. ¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho,  sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.
He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado; tus muros están constantemente delante de mí.
Tus edificadores se apresuran; tus destructores y tus devastadores se alejarán de ti. Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti.
Vivo yo–declara el SEÑOR– que a todos ellos como joyas te los pondrás, y te ceñirás con ellos como una novia.  En cuanto a tus lugares desiertos y desolados y tu tierra arruinada, ahora serás ciertamente demasiado estrecha para los moradores, y tus devoradores estarán muy lejos.
Todavía te dirán al oído los hijos de los que fuiste privada: “El lugar es muy estrecho para mí; hazme sitio para que yo more aquí. Y dirás en tu corazón:
“¿Quién me ha engendrado éstos? Pues yo había sido privada de mis hijos, y era estéril, desterrada y errante. Y a éstos, ¿quién los ha criado? He aquí, yo había sido dejada sola; y éstos, ¿dónde estaban?
Así dice el Señor DIOS: He aquí, levantaré hacia las naciones mi mano, y hacia los pueblos alzaré mi estandarte; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas en hombros serán llevadas. Reyes serán tus tutores, y sus princesas, tus nodrizas. Rostro en tierra te rendirán homenaje y el polvo de tus pies lamerán. Y sabrás que yo soy el SEÑOR, y que no se avergonzarán los que esperan en mí. ¿Se le podrá quitar la presa al poderoso, o rescatar al cautivo del tirano?
Ciertamente así dice el SEÑOR: Aun los cautivos del poderoso serán recobrados, y rescatada será la presa del tirano; con el que contienda contigo yo contenderé, y salvaré a tus hijos. Haré comer a tus opresores su propia carne, y como con vino dulce, con su sangre se embriagarán; y toda carne sabrá que yo, el SEÑOR, soy tu Salvador y tu Redentor, el Poderoso de Jacob.

Isaías 50

Exhortación a confiar en el SEÑOR

Así dice el SEÑOR: ¿Dónde está esa carta de divorcio con la que repudié a vuestra madre? ¿O a cuál de mis acreedores os vendí?
He aquí, por vuestras iniquidades fuisteis vendidos, y por vuestras transgresiones fue repudiada vuestra madre. ¿Por qué cuando vine no había nadie, y cuando llamé no había quien respondiera? ¿Acaso es tan corta mi mano que no puede rescatar, o no tengo poder para librar? He aquí, con mi reprensión seco el mar, convierto los ríos en desierto; sus peces hieden por falta de agua, mueren de sed. Yo visto de negrura los cielos,  y hago de cilicio su cobertura. El Señor DIOS me ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos. El Señor DIOS me ha abierto el oído; y no fui desobediente, ni me volví atrás. Di mis espaldas a los que me herían,  y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y esputos. El Señor DIOS me ayuda, por eso no soy humillado, por eso como pedernal he puesto mi rostro, y sé que no seré avergonzado.
Cercano está el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? Comparezcamos juntos; ¿quién es el enemigo de mi causa?  Que se acerque a mí. He aquí, el Señor DIOS me ayuda; ¿quién es el que me condena? He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá. ¿Quién hay entre vosotros que tema al SEÑOR, que oiga la voz de su siervo, que ande en tinieblas y no tenga luz? Confíe en el nombre del SEÑOR y apóyese en su Dios. He aquí, todos vosotros que encendéis fuego, que os rodeáis de teas, andad a la lumbre de vuestro fuego y entre las teas que habéis encendido. Esto os vendrá de mi mano:  en tormento yaceréis.

Isaías 51

 (1-3)

Anuncio de salvación para Sion

Escuchadme, vosotros que seguís la justicia, los que buscáis al SEÑOR.
Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados. Mirad a Abraham, vuestro padre, y a Sara, que os dio a luz; cuando él era uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué.
Ciertamente el SEÑOR consolará a Sion, consolará todos sus lugares desolados;  convertirá su desierto en Edén, y su yermo en huerto del SEÑOR; gozo y alegría se encontrarán en ella, acciones de gracias y voces de alabanza.

Acerca de Centro Mundial Noájida

Centro Mundial Noájida
Nuestros objetivos: Difundir el mensaje de la Torá al mundo no judío. Actuar centralizando toda la actividad en nuestra sede en Jerusalén, en relación con los noájidas en todo el mundo. Servir como un centro de recursos de información y asesoramiento acerca de los principios y prácticas religiosas. Ayudar a establecer comunidades de noájidas en todo el mundo y brindarles apoyo. Establecer un vínculo entre el mundo no-judío y la tradición judía y los rabinos, incluyendo el reconocimiento formal de los Noájidas por las instituciones religiosas y nacionales del pueblo judío.

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