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La pureza de la conciencia – Parashat Sheminí (Shabat Pará)

La pureza de la conciencia

Notas de la Hafṭara

– por el Rabino Uri Cherki, Majón Meir, el rabino de la Congregación de Beit Yehuda, Jerusalén

Mientras que la lectura de la Torá en Parashat Pará (lectura especial antes de la festividad de Pesaj) implica la purificación del individuo que esta ritualmente impuro, la Haftará discute la purificación de toda la comunidad (Ezequiel 36: 16-38). La impureza personal (individual) es una cuestión halájica que tiene implicaciones prácticas para la vida de una persona. Sin embargo, la impureza general (de la comunidad) conduce al retiro de la Shejiná (la presencia divina) como resultado de de los pecados generales y específicamente de ciertos pecados muy graves. “Hay tres tipos de impurezas: La impureza de la adoración de ídolos, la impureza del sexo ilícito, y la impureza del asesinato. Con respecto a la adoración de ídolos, está escrito,”… contaminando así mi santuario y profanando mi santo nombre“[Levitico 20: 3]. Sobre el sexo ilícito, está escrito, …Por tanto, guardaréis mi ordenanza, no practicando ninguna de las costumbres abominables que se practicaron antes de vosotros, para que no os contaminéis con ellas” [Ibid.18:30]. Y en relación al asesinato, “…Y no contaminaréis la tierra en que habitáis, en medio de la cual yo moro[Numeros 35:34]” 

En la Haftará, el profeta describe en primer lugar los duros hechos: Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y con sus obras; [Ezequiel 36: 9]. Sin embargo, una indirecta también se da de una forma posible de reparar la situación: como la impureza de una mujer en su nidá* fue su conducta delante de mí. ” [Ibid. 36: 9].  La contaminación de la nidá es temporal, y la impureza se puede quitar. De la misma manera, la contaminación debido a las acciones de la comunidad de Israel será quitada del mundo cuando llegue la redención, la vuelta a Zion.

El exilio de Israel, que fue causado por las acciones impuras en la Tierra de Israel, también crea una nueva clase de impureza – la impureza del exilio. Esto está relacionado con un daño aun mayor que la primera impureza, descrita anteriormente, y es la profanación del nombre de Di-s. Cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron mi santo nombre, porque de ellos se decía: Estos son el pueblo del SEÑOR, y han salido de su tierra ” [Ibíd. 36:20]. Y eso explica lo que dijeron nuestros sabios: “Ojalá pudieran continuar morando en su tierra, a pesar de que se contaminen” [Midrash Eicha 3: 7; Yalkut Shimoni], ya que el exilio de por sí es un mal aún mayor.

Las palabras del profeta parecen corresponder muy bien a la opinión de que la redención no requiere del arrepentimiento por parte de las personas, ya que es en interés de la Divinidad misma. (Shmuel dijo: “. Es suficiente para un doliente el estar en su luto” [ Tratado de Sanedrín 97B]) Sin embargo, parece que en este caso hay otro énfasis – que la redención da a luz a una conciencia renovada en la nación, la cual no podría haberse logrado en el exilio. Sólo después de que se cumple el verso: ” Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra.“[Ibíd. 36:24] se puede también esperar el cumplimiento del verso: ” Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré [Ibíd. 36:2]

El vínculo entre el arrepentimiento y la redención es que el arrepentimiento depende de la redención, y no que la redención depende del arrepentimiento. La razón de esto es que el verdadero arrepentimiento debe incluir el retorno de la dimensión nacional, la dimensión general. No es suficiente con la espiritualidad individual, lo que daría lugar a una restricción de los horizontes de la vida. De este modo la transformación del “corazón de piedra en un corazón de carne “[Ibid. 36:26] conducirá a una revolución espiritual: Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas” [Ibid. 36:27]

 

* Nidá (o nida; hebreo: נִדָּה) es un término hebreo que describe a una mujer durante la menstruación, o una mujer que ha menstruado, y sin embargo no se ha completado todavía con el requisito asociado de inmersión en una mikve (baño ritual).En Levítico, la Torá prohíbe las relaciones sexuales con una nidá , y la prohibición se ha mantenido en la ley judía tradicional. Las leyes relativas a nidá también se conocen como taharath hamishpacha (טהרת המשפחה, hebreo para la pureza de la familia).

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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