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“Porque estas cosas son las que quiero ” – Parashat Tzav

Parashat Tzav – Notas de la Hafṭara

“Porque  estas cosas son las que quiero “

– por el Rabino Uri Cherki, Majón Meir, el rabino de la Congregación Beit Yehuda, Jerusalém

En el último capítulo de More Nevujim (La Guia de los perpejlos), el Rambam  enumera diversas opiniones sobre el propósito de la vida. En lo que a él se refiere, los tres primeros no son suficientes para justificar la vida, ya que no son relevantes únicamente para un ser humano en relación a su esencia innata. Estos objetivos son: (1) las posesiones, (2) un cuerpo sano, y (3) el comportamiento apropiado.

Con respecto al objetivo de la acumulación de riqueza, que incluye el deseo de autoridad gubernamental sobre los demás, el Rambam señala que esto no es más que un beneficio imaginario. La propiedad de un objeto específico y la autoridad gubernamental no son más que convenciones sociales y no objetos reales. Sería una pena que una persona invierta sus esfuerzos en una actividad que se basa únicamente en la imaginación.

La búsqueda de la salud física es sin duda más digno que la riqueza, pero en este caso el objetivo no es diferente del objetivo de todas las criaturas vivientes, que también están en busca de la salud. Por lo tanto, esta no es exclusiva para la humanidad.

Se necesitan buenos rasgos personales con el fin de mantener las relaciones adecuadas entre un ser humano y otro. Pero si una persona se encuentra sin un marco social, ¿qué necesidad tiene él por su buen comportamiento?

Las fuentes para esta línea de pensamiento del Rambam se encuentran en los versos finales de la Haftará de esta semana. “Así dice el SEÑOR: No se gloríe el sabio de su sabiduría, ni se gloríe el poderoso de su poder,
ni el rico se gloríe de su riqueza;
  ” [Jeremías  9:22]. El sabio tiene que ver con un comportamiento adecuado, el hombre poderoso tiene que ver con el mantenimiento de la salud física, y el hombre rico es quien reúne la riqueza. Mientras que éstos tres aspectos son dignos e importantes en la búsqueda de la perfección humana, así y todo no son el objetivo último de la vida. El verdadero objetivo último de la vida es conocer a Di-s: ” más el que se gloríe, gloríese de esto: de que me entiende y me conoce” [Ibid. 9:23]. Esto es contrario a la creencia comúnmente aceptada de que el objetivo principal de la humanidad es servir a Di-s mediante la observación de las mitzvot (los preceptos). Por el contrario, las mitzvot son los medios por los cuales se puede lograr el conocimiento de Di-s y no el objetivo en sí (el Rambam se extiende en este punto,  en Mishne Torá – Hiljot Yesodai Torá  4:13).

Hemos visto hasta ahora cómo las palabras del profeta corresponden a las ideas de los filósofos, que ven el fin último de la humanidad como una vida de profunda reflexión. El Rambam a continuación, añade que el profeta podría haber parado allí, ya que en sus palabras ya había presentado el objetivo de la vida. Sin embargo, lo que el profeta añade en el próximo párrafo muestra algo que es único en la Torá de Israel. ” pues yo soy el SEÑOR que hago misericordia, derecho y justicia en la tierra, porque estas cosas son las que quiero–declara el SEÑOR. ” [Ibid. 9:23]. Después de que el conocimiento de Di-s es alcanzado, un nuevo objetivo se alza – la bondad, la justicia y la caridad. Estos son los valores que abarcan todos los aspectos prácticos de la moral. Antes de lograr la comprensión completa de Di-s, son meras herramientas técnicas necesarias para llegar a esta comprensión, pero después de que el conocimiento de Di-s se ha completado, estos aspectos se vuelven a revelar como la verdadera voluntad de Di-s y se santifican.

El Ramjal (Rabi Moshé Jaim Luzzatto) se suma a las palabras del Rambam, agregando que no sólo el comportamiento moral adquiere un valor digno para aquellas personas santas que conocen a Di-s, para ellos también la vida corporal, la salud, la riqueza y otras cosas del mundo tienen un alto valor ético también. Por lo tanto, la santidad perfecta no es contraria a la vida de este mundo, sino que sirve como reconciliación, como  una mediación entre el cuerpo y el alma. (Ver “La senda de los Justos” – Messilat Yesharim , Capítulo 26.)

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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