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Parashat Vaikra- Haftara

Parashat Vaikra- Haftara

Isaias 43

(21 hasta 28)

El pueblo que yo he formado para mí  proclamará mi alabanza.
Pero no me has invocado, Jacob, sino que te has cansado de mí, Israel.

No me has traído las ovejas de tus holocaustos,  ni me has honrado con tus sacrificios.
No te he abrumado exigiendo ofrendas, ni te he cansado exigiendo incienso.

No me has comprado con dinero caña aromática, ni con la grosura de tus sacrificios me has saciado; por el contrario me has abrumado con tus pecados, y me has cansado con tus iniquidades.
Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados.
Hazme recordar, discutamos juntos nuestro caso; habla tú para justificarte.
Tu primer padre pecó, y tus voceros prevaricaron contra mí.
Por tanto, profanaré a los príncipes del santuario, y entregaré a Jacob al anatema y a Israel al oprobio.

Isaias 44

(1 hasta 23)

El SEÑOR es el único Dios

Mas ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo he escogido.
Así dice el SEÑOR que te creó, que te formó desde el seno materno, y que te ayudará:
“No temas, Jacob, siervo mío, ni tú, Yeshurún, a quien he escogido.
“Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, y torrentes sobre la tierra seca;
derramaré mi Espíritu sobre tu posteridad, y mi bendición sobre tus descendientes.
“Ellos brotarán entre la hierba como sauces junto a corrientes de agua.
Este dirá: “Yo soy del SEÑOR, otro invocará el nombre de Jacob,  y otro escribirá en su mano: “Del SEÑOR soy y se llamará con el nombre de Israel.

Así dice el SEÑOR, el Rey de Israel, y su Redentor, el SEÑOR de los ejércitos:
“Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios.”
“¿Y quién como yo? Que lo proclame y lo declare. Sí, que en orden lo relate ante mí, desde que establecí la antigua nación. Que les anuncien las cosas venideras  y lo que va a acontecer.
“No tembléis ni temáis; ¿no os lo he hecho oír y lo he anunciado desde hace tiempo? Vosotros sois mis testigos.¿Hay otro dios fuera de mí, o hay otra Roca? No conozco ninguna.

Insensatez de la idolatría
Los que dan forma a un ídolo, todos ellos son nada, y sus cosas más preciadas de nada sirven; aun sus propios testigos no ven ni entienden, por eso serán avergonzados. ¿Quién ha dado forma a un dios o fundido un ídolo para no tener ganancia?  He aquí, todos sus compañeros serán avergonzados, pues los artífices son sólo hombres. Que se reúnan todos, que se levanten, que tiemblen, que sean avergonzados.
El herrero hace un instrumento cortante; lo trabaja sobre las brasas, lo forma con martillos y lo forja con su brazo fuerte. Después siente hambre y flaquean sus fuerzas; no bebe agua, y desfallece.  El carpintero extiende el cordel de medir, traza el diseño con tiza roja, lo labra con gubias, lo traza con el compás y le da forma de hombre y belleza humana para colocarlo en una casa.  Corta cedros para sí, toma un ciprés o una encina, y hace que sea fuerte entre los árboles del bosque; planta un pino y la lluvia lo hace crecer. Luego sirve para que el hombre haga fuego, y toma uno y se calienta; también hace fuego para cocer pan; además hace un dios y lo adora; hace de él una imagen tallada, y se postra delante de ella. La mitad del leño quema en el fuego; sobre esta mitad prepara un asado, come carne y se sacia. También se calienta, y dice: ¡Ah!, me he calentado, he visto la llama.  Y del resto hace un dios, su ídolo. Se postra delante de él, lo adora, y le ruega, diciendo: Líbrame, pues mi dios eres tú.
Ellos no saben ni entienden, porque Él ha cerrado sus ojos para que no vean y su corazón para que no comprendan.  Ninguno reflexiona; no tienen conocimiento ni inteligencia para decir: He quemado la mitad en el fuego, y también he cocido pan sobre sus brasas. He asado carne y la he comido; y del resto ¿haré una abominación? ¿Me postraré ante un pedazo de madera? Se alimenta de cenizas; el corazón engañado le ha extraviado. A sí mismo no se puede librar, ni decir: ¿No es mentira lo que tengo en mi diestra?

Dios perdona y redime

Recuerda estas cosas, Jacob,  y  Israel, porque mi siervo eres. Yo te he formado, siervo mío eres;
Israel, no me olvidaré de ti.
He disipado como una densa nube tus transgresiones, y como espesa niebla tus pecados. Vuélvete a mí, porque yo te he redimido.
Gritad de júbilo, cielos, porque el SEÑOR lo ha hecho. Gritad de alegría, profundidades de la tierra.
Prorrumpid, montes, en gritos de júbilo, y el bosque, y todo árbol que en él hay, porque el SEÑOR ha redimido a Jacob y ha mostrado su gloria en Israel.

 

Acerca de Centro Mundial Noájida

Centro Mundial Noájida
Nuestros objetivos: Difundir el mensaje de la Torá al mundo no judío. Actuar centralizando toda la actividad en nuestra sede en Jerusalén, en relación con los noájidas en todo el mundo. Servir como un centro de recursos de información y asesoramiento acerca de los principios y prácticas religiosas. Ayudar a establecer comunidades de noájidas en todo el mundo y brindarles apoyo. Establecer un vínculo entre el mundo no-judío y la tradición judía y los rabinos, incluyendo el reconocimiento formal de los Noájidas por las instituciones religiosas y nacionales del pueblo judío.

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