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Nadab y Abihú – Parashat Shemini

Nadab y Abihú  – Parashat Shemini

-por el Rav Uri Sherki (traducido del hebreo)

Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron sus respectivos incensarios, y después de poner fuego en ellos y echar incienso sobre él, ofrecieron delante del SEÑOR fuego extraño, que Él no les había ordenado. Y de la presencia del SEÑOR salió fuego que los consumió, y murieron delante del SEÑOR.” (Levítico 10: 1-2)

 Nadab y Abihú  , los hijos de Aaron sacrifican un “fuego extraño” y son castigados con severos castigos. ¿Qué pecado cometieron ellos?

Aunque la impresión que nos queda impresa a muchos de nosotros es que Nadav y Avihu fueron castigados, en sentido literal no se encuentra la menor mención de castigo, tanto es así, que en la Parasha de “Ajarei Mot” (que se refiere a este acontecimiento) está escrito: ” El SEÑOR habló a Moisés después de la muerte de los hijos de Aarón, cuando se acercaron a la presencia del SEÑOR y murieron. ” (Levítico 16: 1), expresión que indica justamente cercanía a Dios y no distanciamiento de Él.

Incluso si entendemos según la interpretación de Jaza”l  (Nuestros sabios, bendita sea su memoria) de que los dos entraron en el Templo (mishkan) luego de haber tomado vino (quizás ebrios), todavía es difícil, ya que el asunto del vino  (y la prohibición de entrar luego de tomar en el tabernáculo) se presenta solo después de su muerte, por lo que desde un punto de vista formal – y desde el punto de vista de la halaja – Nadab y Abihú  no pecaron. Más bien podemos decir, que tenían un alma mística trascendente, refinada y, hasta cierto punto, incluso ellos anhelaban su muerte (como toda tendencia mística). Aunque ellos no son modelos para nosotros, eran personas únicas y especiales. Y así es que se dice:

” Entonces Moisés dijo a Aarón: Esto es lo que el SEÑOR habló, diciendo: “Como santo seré tratado por los que se acercan a mí, y en presencia de todo el pueblo seré honrado. ” (Levítico 10:3), y explica allí Rashi en nombre de los sabios: “Moisés le dijo a Aarón: Aaron, mi hermano, yo sabía que la casa (el mishkan) sería santificada por quienes conocen al SEÑOR y estaba seguro que sería uno de nosotros dos, ahora veo que Nadab y Abihú  son más grandes que tú y yo “. En otras palabras, aunque el judaísmo se opone firmemente al sacrificio humano, aquí vemos un acto de excepción, una ascensión mística, ya que incluso sus cuerpos no fueron quemados, sino que solo sus almas fueron “quemadas” (es decir, salieron de sus cuerpos). Esto muestra que se trata de personalidades que están por encima de la historia, mas allá de este mundo. Es muy posible que todo este acontecimiento esté destinado a mostrarnos que el reposo de la Presencia Divina, La Shejina, es algo muy serio, y con implicaciones reales . Además de todo esto, el mandamiento de la Torá, que fue dado luego: ” El SEÑOR habló a Aarón, diciendo: No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis (es estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones), ” (Levítico 10:8- 9), que aparece justo después de la muerte de Nadab y Abihú  , viene a decir que esto sucedió una vez en la historia y nunca volverá a suceder.

La interpretación clásica es la interpretación “tentadora” en este caso: decir que Nadab y Abihú entraron ebrios y violaron los límites permitidos. Pero también podemos entender que su estado era de exaltación excesiva, de un desborde de apego más allá de lo normal.  Para esto hay una expresión que dice: “el amor (descontrolado) arruina el orden”.

Moshe dice al principio de parasha: “… porque hoy se aparecerá el SEÑOR a vosotros” (Levitico 9: 4), como una especie de repetición de la revelación en el Monte Sinaí en el Mishkan mismo, y la expresión del primer párrafo: “Aconteció en el octavo día que Moisés llamó a Aarón, a sus hijos y a los ancianos de Israel ” (ibid.9:1) es para insinuarnos que el Mishkan es la finalización de los siete días de la creación del mundo, cuando en el octavo día hay una expectativa de renovación, de la revelación directa de la Shejina entre el creador y la creación. Y he aquí, que esto no sucede al principio; ya que Moisés y Aarón sacrifican los sacrificios, y no pasa nada. Entran en el kodesh Hakodashim (santo sanctorum) , orando por la revelación de la Shejina, y nada sucede. Y es entonces que luego Nadab y Abihú vienen y dicen: si es así, tenemos que levantarnos y hacer algo. Y de inmediato esta escrito:

Y de la presencia del SEÑOR salió fuego que los consumió, y murieron delante del SEÑOR ” (Levítico 10: 2) – el mismo fuego que sale y los quema es la revelación de que la Shejina,  la Presencia Divina, es algo real y que se expresa de forma tangible en la realidad.

En sus muertes también se nos presenta un límite, el limite a nuestra demanda de racionalidad y comprensión de la muerte. Por así decirlo, el Señor le dice al hombre: “Debes saber, no todo es racional, hay una especie de “chispa” que será emocional y moralmente difícil de contener y comprehender. Esta chispa es necesaria para comprender que la conexión entre el Creador y la creación es a veces también dolorosa – como todo Amor.

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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