Novedades
Inicio / Artículos / El ciclo de la vida

El ciclo de la vida

El ciclo de la vida

– Por el Rav Uri Sherky (traducido del hebreo por Netanel Hansani)

Me han preguntado si el Noajismo es tan solo los 7 preceptos para los Bné Noaj. De ser así es realmente escaso.

Ya que 6 de los 7 preceptos son prohibiciones que nos enseñan que no hacer, y el séptimo (instituir tribunales de justicia) no atañe a la vida en forma “particular”, sino que es un precepto a la sociedad. Es por ello que cuando hablamos sobre Noajismo dejamos a la persona desarraigado sin tradiciones o prácticas, hábitos y costumbres. Sin un “acercamiento” a Dios y sin un significado y contenido para la vida.

Y es que nuestras vidas están conformadas por nacimiento, juventud, madurez, casamiento, en algunos casos divorcio, muerte. Y todas estas etapas nos dan cierto ritmo a la vida. Es por ello que la persona necesita de  cierta orientación y una conducción que de significado a su vida. De hecho en la humanidad no existe sociedad sin actos o tradiciones, y también los Bné Noaj necesitan de ello.

¿Acaso hay una halajá (ley) que legisle como debe de ser la vida de un Ben Noaj?

¿Debe de haber acaso una ceremonia de circuncisión? ¿Una ceremonia especial para el casamiento, divorcios y demás? Estas son preguntas que necesitan estudio.

Sobre esto ofrecería 2 posibilidades, que se encuentran en dos grandes fuentes.

La primer “solución” proviene del manantial interior de la persona, que deriva de la ética  y moral humana. Como nuestros Sabios enseñan:

“Derej eretz kadma la Torá”

“La (buena) conducta antecede a la Torá”

Tanto el Pueblo de Israel en el monte de Sinaí o la humanidad y sus 7 preceptos no pueden recibir preceptos Divinos sin una base ética cultural, y moral e incluso tecnológica. Por ejemplo, se necesita de un código de escritura para escribir un Guet-acta de divorcio. Es por ello que se debe de llegar al nivel de Derej Eretz para recibir la palabra Divina.

Solo cuando la humanidad, y la familia de los Patriarcas llegaron a este nivel les fue entregada la Torá.

De la misma forma se podría decir el Derej Eretz antecede a los 7 preceptos. Es decir, antes que nada se debe de poseer una moral e integridad, para sobre ello construir el plano espiritual.

Y a partir de esta moral universal se debe de adoptar ceremonias y actos acordes a la ética humana.

La segunda posibilidad es, luego que la persona recibió sobre sí los 7 preceptos, agregar y adoptar otras mitzvot/preceptos Divinos.

Ya en el Talmud encontramos opiniones de 28 o 30 preceptos para los Bné Noaj, y en la literatura rabínica llegan a 50 o más.

Estos preceptos no son obligatorios para el Ben Noaj, sino una posibilidad de adoptar ciertas tradiciones o preceptos que se adecuen a él en forma singular, o social.

En resumen tenemos dos grandes opciones para llenar de contenido la vida de la persona: o el denominado “musar Tivhí”-ética natural de la persona, o el aceptación de otros preceptos (No obligatorios en sí mismos) para quien ya recibió sobre si los 7 sagrados preceptos de Bné Noaj.

 

 

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

Deja un comentario