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Una relación de pareja – Parashat Nitzavim
fuente - wikipedia

Una relación de pareja – Parashat Nitzavim

Notas de la Haftara

Una relación de pareja

-Por el rabino Uri Sherki

Las naciones ordinarias del  mundo,  ven en su tierra a su padre o a su madre. Las expresiones “Madre Tierra”, “Patria” (padre), o la combinación de ambos  “Madre patria”, y demás  lenguajes similares, reflejan la relación maternal o paternal hacia la tierra de nacimiento, básicamente. Esta es la raíz del sentimiento patriótico entre las naciones, que sienten una conexión, una aspiración natural hacia su país. Pero en el inconsciente colectivo, esta actitud crea un sentido terrible de pecado,  de incesto,  una relación pecaminosa con la madre de la colectiva, una especie de caída a un complejo Edipo a escala nacional. Por lo tanto, los movimientos ideológicos que sostuvieron la conexión con la tierra como algo superlativo, sintieron siempre la necesidad de impugnar la validez de la moralidad y finalmente se volcaron a la barbarie. De cierta forma, el afincar raíces en el país, en la tierra,  causa la violación de la moral, un desvió de la imagen divina en el hombre.

Así se genera  la polarización que enfrenta la sociedad humana entre derecha e izquierda, entre el nacionalismo y el cosmopolitismo. La elección trágica en la que se encuentran los pueblos, es la de elegir entre ser leal a su país y su gente, y odiar al resto del mundo o a la opción de amar a todo el mundo y odiar las raíces nacionales.

En el pueblo de Israel, no existe esta polarización. Desde un principio, desde la formación del pueblo, cuando Di-s escogió a Abraham para ser, a través de él, una bendición para todas las familias de la tierra, el recibió la orden de ir a la tierra de Canaán, y establecer una entidad política, estatal, “una gran nación”. Es decir, que nuestra nacionalidad sirve para la corrección del mundo, por lo que cualquier fortalecimiento de la identidad nacional es en sí mismo el fortalecimiento del amor por todo lo humano. Y además, que toda debilidad nacional, es en sí misma, un daño  a nuestra misión universal.

Sobre esta base debemos entender la relación especial entre El pueblo de Israel y su tierra, Eretz Israel. La “Madre”, la que dio a luz a la nación de Israel, después de todo, es la tierra de Egipto, que como el versículo : ”  ¿O ha intentado dios alguno tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales y maravillas, con guerra y mano fuerte y con brazo extendido y hechos aterradores, como el SEÑOR tu Di-s hizo por ti en Egipto delante de tus ojos?.”  (Deuteronomio 4, 34). A  Egipto no se  debe volver, esta prohibido, pero se puede visitar, de forma en que se visita a una madre. Eretz Israel , a diferencia, es denominada, en nuestra Haftará, en particular, como una socia, como nuestra pareja, como la parte femenina de Israel, así se refiere el profeta a la tierra de Israel :” Porque como el joven se desposa con la doncella, se desposarán contigo tus hijos; ” (Isaías  62,5). Las relaciones matrimoniales entre hombres y mujeres, no están condicionadas por la naturaleza, sino que son morales, y están regidas por la libre elección del hombre. Está en ellos ponerse de  acuerdo en vivir juntos, y por esto deben intentar ganar la confianza y agradar uno al otro. Existen también crisis  en las parejas, como así también el hombre que regresa a su mujer divorciada.

La base de la relación entre El pueblo de Israel y su tierra, es moral. También es muy profunda: La Tierra de Israel no es sólo una infraestructura territorial donde se agrupa el pueblo de Israel, sino una parte esencial de su identidad. Al igual que es inconcebible que , por un momento de conveniencia pasajera, un hombre entregue una parte de su esposa, del mismo modo , es impensable dar partes de nuestro país, nuestra esencia,  para un beneficio político sea cual fuera, que necesariamente debe ser también  imaginario, debido a que estará basado en la negación de la propia esencia.

No hay elección entre el hombre y la tierra. El hombre es la tierra.

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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