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Nombres – Vamos! seamos más inteligentes que él…

Lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de aquellos hombres endurecidos por el trabajo

SHEMOT – NOMBRES

Éxodo 1:1 – 6:1

Algunos conceptos, preceptos o valores de la porción semanal:

Libertad.
Piedad.
Modestia.
Liderazgo.
Asumir responsabilidades.

HISTORIA SEMANAL

Apreciados lectores, esta semana compartiremos dos historias en las que resaltan los valores de liderazgo, asumir responsabilidades y libertad.

DE SOLDADO RASO A CAPITÁN

Se dice que en cierta ocasión el Emperador Napoleón I se encontraba delante de un grupo de soldados, cuando de repente su caballo se desbocó; entonces un soldado raso se lanzó hacia el caballo y, tomando el freno del animal, logró detenerlo.

En ese momento, Napoleón le dijo al soldado raso: “Gracias, mi capitán”. El soldado se sorprendió al oír al Emperador llamarlo “capitán”, pues él era un simple soldado raso; pero inmediatamente pensó que se encontraba delante de Napoleón y que si éste quería, podía ascenderlo a capitán de inmediato.

Oyendo esto, saludó a su Emperador y le preguntó: “¿de qué regimiento, mi Emperador?” Napoleón le contestó: “de mi guardia personal.”

El soldado se presentó como capitán ante el jefe de la guardia personal de Napoleón; el oficial, viéndolo con uniforme de soldado raso, le preguntó: “¿capitán, por órdenes de quién?”. “Por órdenes de mi Emperador, Napoleón I”, contestó.

En ese momento dejó de ser un simple soldado raso y llegó a ser capitán. Si este soldado no hubiese tenido confianza en sí mismo, tal vez hubiera pensado: “Mi Emperador me llamó capitán, pero soy apenas un soldado raso.

Por el susto que le dio el caballo a mi Emperador al desbocarse, se equivocó y me llamó capitán”.

OTRA HISTORIA
CHURCHILL Y LOS MINEROS

Se cuenta que durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Gran Bretaña estaba pasando por sus días más oscuros, existían serias dificultades para mantener a los mineros trabajando en las minas de carbón. Muchos querían abandonar sus sucios e ingratos trabajos en las peligrosas minas para unirse a las fuerzas armadas donde podrían tener más reconocimiento público y apoyo. Pero, el trabajo en las minas era determinante para el éxito de la guerra. Sin carbón, los soldados y la gente en sus casas se verían en serias dificultades.

Frente a ésta circunstancia, el líder inglés Winston Churchill se enfrentó a miles de mineros para explicarles la importancia del momento histórico que estaban viviendo y cómo sus esfuerzos podrían hacer que la meta de mantener a Inglaterra libre se alcanzara. Churchill les pintó un cuadro completo de lo que ocurriría cuando la guerra terminara y del gran desfile con el que se honraría a los que habían participado de una u otra forma.

Primero vendrían los marinos, luego los pilotos de la Real Fuerza Aérea. Más atrás desfilarían los soldados que habían peleado en Dunquerque. Cerrando el desfile marcharían los hombres cubiertos del polvo de carbón con sus cascos mineros.

Churchill sugirió que quizás alguien gritaría desde la multitud: “dónde estaban ustedes durante los días difíciles de la guerra?”

Y las voces de diez mil gargantas responderían: “en las entrañas de la tierra, librando nuestra batalla por la libertad de Gran Bretaña”.

Lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de aquellos hombres endurecidos por el trabajo.

Decididos a continuar con su importante misión, regresaron a sus puestos, luego de habérseles recordado el papel imprescindible que desempeñaban en la lucha por la libertad.

Moraleja:

Quizás has creído que lo que haces no tiene mayor importancia, que otros ocupan roles más importantes que el tuyo. Pero recuerda, todo trabajo honrado y toda ocupación que asumimos con responsabilidad son dignos, necesarios e importantes. Todos somos eslabones que conforman la gran familia humana. Asumamos con orgullo y dignidad nuestras responsabilidades.

ENSEÑAN LOS SABIOS

*** “Se levantó un rey nuevo sobre Egipto, que no conoció a Iosef. Le dijo a su pueblo: He aquí que el pueblo, los hijos de Israel, es más numeroso y poderoso que nosotros. Vamos! seamos más inteligentes que él, para que no aumente y fuera que si hubiera guerra se sumara también él a nuestros enemigos, y peleara contra nosotros y ascendiera de la tierra” (Éxodo 1:8-10).

La Torá nos relata que el pueblo creció mucho en número, hasta tal punto que esto empezó a molestarle al Faraón. Sin embargo, en realidad, su única preocupación no era – según la Torá – que los hijos de Israel eran un pueblo muy numeroso. Él temía que a causa del enorme número de posibles soldados revolucionarios, se produzca un complot contra sus proyectos gubernamentales y le fuera impedido dirigir libremente a su nación.

Es por eso que, actuando preventivamente decidió oprimir a los hijos de Israel para que de alguna manera, entiendan que el poder del Faraón estaba sobre ellos. Eventualmente, esa opresiva “insinuación” se convirtió en aniquilamiento y esclavitud, provocando también otro tipo de daños.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO Y LA REFLEXIÓN

¿Qué entiendes por libertad? ¿Te sientes libre?

¿Has tomado decisiones importantes a partir de conclusiones poco serias? ¿Cuál fue el resultado de dichas decisiones?

Acerca de Rabino Aaron Ribco

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