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La Serpiente Circular – Parashat Bo

La Serpiente Circular – Parashat Bo

Serpientes y Círculos – Parashat Bo

Notas de la Haftara

por el Rab Uri Sherki  (traducido del hebreo)

En la Haftará* de la porción semanal de la Tora, parashat Bo, el profeta Jeremías compara a Egipto con dos diferentes animales: un becerro y una serpiente.”Hermoso becerro es Egipto” …”Sus mercenarios también son en medio de ella como becerros engordados”…”Se oye su sonido como el de una serpiente” [Jeremías 46:20-22].

La comparasión de Egipto con una serpiente nos muestra la relacion de esta nación con la primordial serpiente que causo el pecado de Adam. La serpiente en el Genesís representa el intelecto natural, el cual es enrollado, terrenal y mortífero. Este en sí mismo no es malo (nuestros sabios nos explican que la mala inclinación montaba sobre la serpiente, pero no que esta es la mala inclinación misma) sino que el intelecto natural no puede elevarse a la altura moral que es alcanzada gracias a la conciencia del libre albedrío.

Egipto, como la serpiente, no es más que un maravilloso acondicionamiento de los atributos de la naturaleza. El Nilo, esa fuerza tremenda de la naturaleza, que riega el desolado y árido desierto, alivia los egipcios no sólo de cualquier preocupación por sobre el hambre, sino también de la necesidad de la oración. Esto es lo opuesto de la Tierra de Israel, que “beberá el agua de la lluvia del cielo” [Devarim* 11:11], la cual requiere de la oración y de un alto nivel moral del hombre.

Egipto no entendía el concepto de libertad – no la libertad del hombre, no de la libertad en el sistema político, y no la libertad de las leyes de la naturaleza. En la era de Yosef, los magos de Egipto no podían imaginar cualquier cambio en la situación natural de Egipto, que daría lugar a una hambruna. Y es por eso que la dinastía de los faraones en Egipto colocó una serpiente, en el mismo lugar donde llevamos los Tefilín* de la cabeza, que simboliza el sometimiento de la humanidad a las leyes de la naturaleza. Otro rasgo de la naturaleza es la recurrencia, el ciclo, que es simbolizado por el becerro, cuyo pie es redondo, y que es “en la forma de un toro que come hierba” [Tehilim* 106: 20]. (En hebreo la palabra para becerro es “Egel” de la misma raíz que la palabra ciclo o circulo, “maagal o Igul”) El Toro o buey inclina su cabeza hacia abajo, hacia la tierra que le proporciona su comida, a diferencia del hombre, que levanta su comida hacia la boca. La serpiente también se caracteriza por su forma curvada y circular, otro símbolo de la recurrencia constante de la naturaleza.

A diferencia de la serpiente, la Torá nos ordena poner en la parte superior de la cabeza cajas cuadradas con líneas rectas (Tefilin), que son una indicación de un sistema de valores, en el que hay dirección, hacia arriba y hacia abajo, incluyendo distintos niveles de los valores morales. Las cajas de los Tefilín llevan en ellos un resumen de nuestro conocimiento de la revelación trascendental, que se expresa en la mano poderosa de la redención del yugo de Egipto y de sus límites mentales y naturales.

Las correas de los Tefilín, que se pueden hacer de la piel de becerro, muestran que podemos elevarnos por encima del nivel de la recurrencia y lo cíclico, y que estas también son útiles para representar el contenido de los Tefilín y servir como herramientas.

El simbolismo de Egipto también alude a dos secuencias diferentes de los cuatro pasajes de la Torá que se colocan en los tefilín de la cabeza, una es de acuerdo a la opinión de Rashi y la otra de acuerdo con la opinión de Rabenu Tam. Las excavaciones arqueológicas en Egipto han revelado la máscara de la muerte de la momia del faraón Tutankamón, y en su frente hay un doble símbolo. Hay un águila y una serpiente, que según la Cábala, corresponden a las “esferas” de la comprensión y la realeza, en representación de este mundo y el siguiente, y esto se relaciona con la raíz de la disputa entre los dos rabinos (Rashi y Rabenu Tam) acerca de la secuencia de los pasajes en los Tefilín.

Este es un ejemplo de un principio fundamental y profundo, que la cáscara externa (Egipto) siempre precede al fruto (Israel).

*Haftará: (Secciones de los Profetas que se leen en la Sinagoga a continuación de cada Sección Semanal de la Torá)
*Devarim: es el nombre en hebreo del quinto libro de la Torá, que en español es traducido como “Deuteronomio”
*Tefilín: en español se los denomina “Filacteria” es un término que deriva del griego phylakterion («protección, amuleto»), que pasó al latín como phylacterĭa y se refiere a unas pequeñas envolturas o cajitas de cuero donde se encuentran o guardan pasajes de las Escrituras en la religión judía.
* Tehilim: es el nombre en hebreo del libro de alabanzas del rey David, que en español es traducido como “Salmos”
 

Acerca de Rav Uri Cherki

Rav Uri Cherki
El Rabino Uri Cherki nació en Argelia en 1959, se trasladó con su familia a Francia, en donde vivió algunos años, y concretó su aliá a Israel en 1972. Ha sido discípulo del Rabino Zvi Yehuda Hacohen Kook en Merkaz Harav, y del Rabino Yehuda León Ashkenazi. Se ha graduado de rabino y ejerce como rabino de la congregación Bet Yehuda en el barrio Kiriat Moshe de Jerusalém. Asimismo, dirige el Departamento Israelí del Instituto Meir, el centro de Meir de estudios judíos en francés [CMEJ] y el centro mundial de Noájidas e imparte clases de judaísmo en Roch Yehudi.

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